Ayuda Humanitaria 

Teniendo presente el recuerdo de su casa derrumbándose, Miriam con mucho esfuerzo y con lo que pudo levantó un refugio para cubrir a sus hijos del frío y las lluvias.

Para ella y su familia conseguir una nueva casa era un sueño pero nunca perdieron las esperanzas. Gracias a los donadores de Club 700 México la familia tiene hoy un lugar donde vivir.